jueves, 13 de mayo de 2010

Las alas de la Vergüenza (1)

Brillaba una luz tenue en la pequeña habitación. Uno a uno, a medida que llegaban, los familiares se colocaban desde la pared opuesta a la puerta, hasta la cama del anciano. Todo estaba en silencio, apenas un tímido saludo y luego de ubicarse junto a sus parientes, miraban al viejo. Aquel anciano q nacido casi cien años antes se había ganado la vida con su empresa, hoy se encontraba en su lecho de muerte.
Al fin el cuarto estaba lleno, la gente se apretaba contra los rincones para hacerle lugar al último visitante. Un hombre de mirada audaz, recién afeitado, con caro traje y costosos zapatos, que lo único q tenia de malo era aquella horrible nariz aguileña, entro al cuarto y tras un bajo “Buen día” se poso en el ultimo lugar que quedaba, la cabecera de la cama del anciano.
El silencio reinaba en la alcoba, todos esperaban adormitados, hundidos en sus propios pensamientos; cuando de pronto se escucho volar una mosca. Voló y voló, hasta posarse en la nariz del moribundo hombre, aquella nariz que con tanto orgullo había heredado a su hijo. Luego empezó a describir círculos por encima de la cabeza del viejo y este, cansado de estar tirado esperando su destino ultimo, comenzó a seguirla con la mirada. Su único hijo se agacho hasta el oído del longevo hombre y susurro:
-Vamos Néstor, no se me distraiga.

(1) Ironicamente esta primer publicacion no es de mi autoria, solo funciono como el nexo conector entre el autor (a mi entender un gran pensador y amigo) y los lectores.Espero disfruten de este breve pero interesante relato

4 comentarios:

  1. xD estaria bueno q cuenten como interpretaron lo q dice el relatito (de manera concisa) asi vemos como absorbieron lo q dice :)

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  2. muy politicamente correcto
    mi interpretacion y poder de abstraccion me pide a gritos que exprese lo siguiente: que se muera el viejo! pero que pena que quedaria el hijo y los demas de la habitacion...

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